17 de agosto de 2019

MILIARIO DE ADRIANO EN OTEIZA


En el municipio de Oteiza y a poco más de 3 kilómetros de la población se encuentra la ermita de San Tirso. La ermita tiene su origen, al menos, en el siglo XIV, si bien la construcción actual procede de las reconstrucciones realizadas desde el siglo XVIII en adelante. El parque de la ermita es un lugar agradable, con un área recreativa con mesas de piedra. Aquí acuden los vecinos de Oteiza en primavera para celebrar la romería anual del santo. En la zona verde que rodea a la ermita encontramos varios restos arqueológicos: una extraña columna, los restos de lo que puede ser un miliario, y uno de los miliarios más importantes de los encontrados en Navarra, el que nombra al emperador Adriano. Los miliarios son esos robustos hitos cilíndricos de piedra que marcaban la distancia en las vías romanas señalizando los caminos.



En su día, estos restos arqueológicos estuvieron encastrados en la ermita, es decir, fueron utilizados como mera piedra para la construcción de la ermita. Afortunadamente, hoy rescatados de los muros, podemos verlos exentos.
La columna a veces se ha tenido como miliario. Particularmente veo más adecuada la identificación como columna, ya que carece de inscripción. La rareza de su decoración hace difícil concretar una adscripción cronológica.
Columna (quizás miliario) de San Tirso de Oteiza
Menos importancia tiene lo que pudo ser un miliario. Se ha conservado sólo la parte inferior. Al no conservarse la parte superior también es difícil asegurar su identificación como miliario. También puede ser una columna.

Restos de miliario o columna en San Tirso
Pero, sin duda, el resto arqueológico más valioso es el miliario dedicado a Adriano que, aunque partido (falta la parte superior) conserva la mayor parte de su inscripción. Mide aproximadamente 1,60 m de altura, a lo que habría que descontar el basamento, que es un añadido posterior y que se añadió para su exposición en los jardines de la ermita. Las letras de la inscripción miden 6,5 cm. aproximadamente.

Miliario de Adriano en San Tirso de Oteiza

Esta es la inscripción:
DIVI.NEP.TRA.
HADRIANUS.
AVG.PON.MAX
TRI.POT.XVII
COS.III P.P. AN
M.P.III

DIVI NEP(os) TRA(ianus)
HADRIANUS
AVG(ustus) PON(tifex) MAX(imus)
TRI(bunicia) POT(estate) XVII
COS III P(ater) P(atriae) AB AN(delone)
M(ilia) P(asuum) III
(Interpretación según J.J. Arce)

Gracias a la inscripción podemos saber que el miliario es del año 132-133 d.C. Formaba parte de una vía secundaria Oteiza con Andelo, importante ciudad romana de la que tienes información en esteenlace. El miliario indicaba que quedaban 3000 pasos para llegar a Andelos. Andelos se encuentra a 4,7 km en línea recta de la ermita de San Tirso. Por esto es probable que el miliario se encontrara más hacia el este, en dirección a Andelo, ya que la separación entre San Tirso y Andelo es superior a los 3000 pasos que marca el miliario.

Inscripción del miliario de Oteiza
Aunque el miliario está desplazado de su lugar original es muy probable que la vía secundaria que señalizaba pasará muy cerca de este paraje. No habría que descartar que la ubicación de la ermita de San Tirso en este lugar fuera la cristianización un antiguo lugar de culto pagano y que la calzada romana pasara junto al mismo.
Una curiosidad de este miliario son los agujeros que se encuentran en la parte trasera posterior. No he podido encontrar su utilidad o su significado. Tampoco podemos saber si son de tiempos romanos o posteriores. Son un pequeño enigma que da todavía más interés a este antiguo monumento.

Parte trasera del miliario de Oteiza
José María Sanz de Galdeano, secretario del Ayuntamiento de Oteiza, fue quien comunicó la existencia del miliario en 1973. Poco después fue dado a conocer a la comunidad científica por J.J. Arce, del Instituto Español de Arqueología en su artículo “Nuevo miliario del emperador Adriano hallado en Navarra”. La transcripción y la interpretación de la inscripción son de este trabajo.
Y por último, una observación. Creo que la orientación actual del miliario no es la más adecuada. La inscripción está hacia el norte, de tal manera que los agentes atmosféricos pueden ocasionar mayor desgaste en la inscripción que si se hubiera orientado hacia el sur. Además la orientación sur haría que la inscripción estuviera mejor iluminada y podría apreciarse mejor.
También sería conveniente el mejor mantenimiento de la zona verde de la ermita. Cuando visité el lugar (agosto 2019) se echaba en falta un mejor  ajardinamiento. De hecho, cerca del miliario estaba muy crecida una mata que, que no eliminarse, podría llegar a perjudicar al miliario.

El Montejurra desde el paraje de la ermita de San Tirso


¿Cuántos caminantes pasaron junto a este miliario en la antigüedad camino de Andelos? A su espalda iban dejando el Montejurra y el bonito paisaje que lo rodea. Paisaje que hoy todos podemos disfrutar si nos acercamos a visitar esta interesante joya del mundo romano.

© Julio Asunción


16 de agosto de 2019

FUERTE DE SAN MARCOS - DOLMEN AITZETAKO - MENHIR TXORITOKIETA


Ruta muy completa, con muchos atractivos. Parte del Fuerte San Marcos, fuerte del siglo XIX que defendía las costas de San Sebastián y Pasajes con su importante dotación cañonera. El fuerte se puede visitar, ya que se ha restaurado y acondicionado para la visita. Se ha incluido en la restauración reproducciones de los cañones y maniquís de soldados. Estos cañones podían batir la costa con sus 9 kilómetros de alcance. En la parte superior del fuerte, a la que se puede acceder en un moderno ascensor se ha habilitado un espléndido mirador de la costa vasca.

Panorámica desde el Fuerte de San Marcos


Desde el fuerte buscaremos los monumentos megalíticos de la sierra. Pasaremos primero junto a varios dólmenes (km 1,080 30T  x=587788  y=4793855), alguno de ellos en proceso de excavación (2019). Estos dólmenes no son muy aparentes, es decir no conservan muchos de sus megalitos en su posición original.
En cambio el dolmen de Aitzetako es uno de los más interesantes de Guipúzcoa (km 1,370). Conserva perfectamente la cámara funeraria que se levanta sobre un gran túmulo de piedras.

Dolmen de Aitzetako

Menhir de Txoritokieta
La próxima parada es en el  menhir de Txoritokieta (km 2,330 30T  x=587845  y=4793762). Se encuentra en medio de un campo de manzanos. Todavía permanece ergido. Mide 2 m de altura por 1 m en su parte baja. En una de las caras tienen grabada una cruz, seguramente un intento de cristianización del monumentos pagano, y en la otra un pequeño círculo de difícil interpretación. El menhir fue localizado por Antonio Millán y Violeta San Emeterio en 1981.
Más adelante visitaremos el fuerte de Txoritokieta (km 2,700 30T  x=587616  y=4793492), que, aunque está a la espera de ser también restaurado como el Fuerte de San Marcos, también podremos recorrer, tomando las precauciones debidas. Algunos descerebrados han hecho pintadas en el monumento. Una pena Otro atractivo de la visita de este segundo fuerte son las panorámicas de San Sebastián y de la costa guipuzcoana.
En definitiva, esta es una ruta que combina la prehistoria con la historia bélica más próxima. Recordaremos a los primeros habitantes de estos montes al tiempo que también aprenderemos sobre lo estratégica que era la costa entre San Sebastián y Hondarribia, de tal manera que era necesario protegerla de posibles ataques con estos fuertes que, en ese entonces, reunían lo más avanzado de la construcción militar y que, casi sin utilizarse, quedarían desfasados con la llegada de la aviación. Estos dos fuertes, San Marcos y Txoritokieta, son sólo algunos de los que erizaban de cañones esta parte de la costa.

Fuerte de Txoritokieta

Para seguir esta ruta puedes bajar el track para gps o app de móvil. Con este track no sólo podrás recorrer la ruta sin pérdida posible. También tienes detallados los waypoints de los desvíos y de los puntos de interés. También acompaño un mapa de la ruta.
- Track y waypoints de la ruta Fuerte San Marcos - Dolmen Aitzetako - Menhir Txoritokieta
- Track y waypoints en Wikiloc

Distancia: 4,8 km
Desnivel máximo: 93 m
Desnivel acumulado: 172 m



© Julio Asunción

23 de junio de 2019

ERMITA DE SAN QUIRIACO - Santuario prehistórico - Garísoain


En esta ocasión vamos a visitar un lugar muy especial. En lo alto de una imponente peña se encuentra uno de los santuarios más antiguos de Navarra.

- Localización

En la peña de San Quiriaco existió un lugar de culto, al menos, desde la Edad del Hierro. Fue dado a conocer por José María Jimeno Jurío en 1975, cuando encontró un ara, un altar romano, en las ruinas de la ermita de San Quiriaco. Esta advocación es antigua y parece relacionada con la cristianización de santuarios paganos. Un ejemplo de ello lo tenemos en el santuario prerromano de San Quiriaco en Etxauri, del que puedes tener más información en este enlace.


El ara encontrada en la ermita cristiana acredita que este lugar fue utilizado para el culto ya en época romana. También se encontraron fragmentos cerámicos de la Edad del Bronce y de la Edad del Hierro. Por tanto, también fue utilizada la peña donde se halla el santuario en estas épocas. Por otra parte, el lugar no tiene las características mínimas para ser un poblado, un lugar de habitación. Esto, junto a las similitudes con el santuario de Etxauri, hacen pensar que el lugar fue sagrado desde la prehistoria. Un santuario, al menos, desde hace 3000 años.
Desgraciadamente, en los años treinta del siglo XX, se utilizó la peña como cantera de piedra. La excavación de la cantera dejó una gran cicatriz que, seguramente, se llevó por delante buena parte de los restos del santuario antiguo y de la ermita cristiana. Es probable que en la cima existiera un altar rupeste del tipo al del santuario de San Quiriaco de Etxauri, pero eso nunca lo sabremos.

Cantera de la Peña de San Quiriaco

Al menos se conserva la rampa de subida a la ermita que, seguramente, es reutilización de la antigua rampa escalonada por la que se accedería al desaparecido altar protohistórico.
     
Escalones de piedra de subida al santuario de San Quiriaco

La rampa es un pasillo en zig-zag tallado en la roca de algo más de metro y medio de anchura. Todavía se conservan algunas de las piedras que se utilizaron como escalones. También un muro de sillarejo, que consolida el camino poco antes de llegar a la zona de la ermita.
Por otra parte, cuando visité el lugar, me llamaron la atención dos elementos de la peña de San Quiriaco. Por una parte una pequeña cueva que se encuentra justo junto a la rampa de subida. Quizás tenga que ver con la sacralidad del lugar. Es sabido que en época prehistórica y protohistórica muchas cuevas se utilizaron como lugares de culto o enterramiento. Por sus pequeñas dimensiones, quizás tuvo este segundo uso.
 
Covacha de la peña de San Quiriaco

También creo que pudo tener importancia el monolito natural que vemos muy cerca de las ruinas de la ermita. Se levanta a modo de gran menhir en la misma cima. Igual que la cueva, pudo tener que ver con la elección de la peña como santuario. Seguro que llamó la atención a las gentes que habitaron estos lugares hace más de 2.000 años. La gran roca recuerda la tradición de las sociedades megalíticas que levantaron centenares de monumentos megalíticos en Navarra.
Es muy fácil llegar a la peña de San Quiriaco, ya que la carretera pasa muy cerca. En el siguiente enlace tienes la localización exacta y la ruta que propongo para su visita:

- Ruta a la ermita de San Quiriaco


Bibliografía: 
Javier Armendáriz Martija: De aldeas a ciudades. El poblamiento durante el primer milenio a.C. en Navarra. Gobierno de Navarra, Departamento de Cultura y Turismo, Institución Príncipe de Viana, [2008], (Trabajos de arqueología navarra. Monografías arqueológicas; 2)

RUTA A LA ERMITA DE SAN QUIRIACO



En este enlace tienes la introducción y más información sobre este yacimiento arqueológico:

- Ermita de San Quiriaco - Garísoain - Santuario prehistórico

En esta ruta subiremos a la peña donde está el ancestral santuario, donde hoy quedan las ruinas de la ermita de San Quiriaco. Veremos la antigua rampa de subida, que muy probablemente tiene más de 2000 años, de la que aun quedan algunos escalones, y disfrutaremos de las panorámicas.

Distancia: 1,460 km
Desnivel máximo: 94 m.
Desnivel acumulado: 134 m.

- Mapa y soporte gps de la ruta

Km 0,00.- Dejamos el coche en el aparcadero de tierra que está a la altura del kilómetro 2,6 de la carretera NA-7123, carretera que comunica Allotz con Garísoain 30T x=588032 y=4728277. Desde aquí ya vemos la gran peña rocosa sobre la que se alza la ermita de San Quiriaco, lugar donde estuvo el santuario prehistórico.
Km 0,080.-  Desde la explanada tomamos la pista a la izquierda, la que desciende y, enseguida, nos salimos, por un camino, a la izquierda 30T  x=588099  y=4728293. Así alcanzamos la campa que se encuentra a los pies de la ladera oeste de la peña.
Km 0,270.- A la derecha de la campa sale un camino de tierra por el que seguimos 30T x=588272 y=4728356. Nos va a permitir bordear por el sur la peña, ya que la subida se encuentra en la ladera este.
Km 0,550.- El camino poco a poco va rodeando la ladera sur de la Peña. En su parte final asciende hasta alcanzar una pequeña explanada que se encuentra en la ladera este 30T  x=588366  y=4728504. Quizás esta explanada en su día fue el lugar donde los feligreses del santuario se reunieran, al modo en que hoy se concentran los romeros para hacer una comida común los días de celebración. O, quizás, desde aquí escuchaban los cánticos que el chamán o sacerdote alzaba a viva voz, a los cuatro vientos, desde la cima de la peña.
Desde la explanada, a la izquierda de la peña, podemos ver la rampa de acceso, seguramente de origen prehistórico.
En su inicio se pueden todavía apreciar algunos sillares colocados a modo de escalones para facilitar la subida.
Subimos en zig-zag. Antes de llegar a las ruinas de la ermita podemos ver una pequeña cueva y un muro de contención que asegura el camino. Quién sabe si esta cueva tuvo algún simbolismo. Podemos imaginar que se utilizara como lugar de enterramiento en la Edad del Bronce, quizás de las gentes con mayor jerarquía en el clan o tribu. ¿Pudo ser este el inicio de la consideración de la peña de San Quiriaco como lugar de culto, en este caso de culto a los antepasados? Es una hipótesis imposible de acreditar, pero si visitas este singular lugar seguro que tú también podrás imaginarte rituales antiguos que se han perdido con el paso de los siglos.

Muro de contención en el camino de subida a la ermita

En la parte alta encontramos las ruinas de la ermita. Es el lugar donde Jimeno Jurío encontró el altar romano.
Antes de llegar a la ermita podemos ver una covacha. Es conocido que en la antigüedad a muchas se les daba un carácter simbólico, espiritual. ¿Quién sabe si este pequeña cueva tuvo algo que ver con la elección del lugar como santuario?¿Quizás esta covacha fue utilizada como lugar de enterramiento, convirtiendo a la peña en un lugar de referencia para los que habitaron estos lugares en la prehistoria?
Cerca de la cueva veremos un muro de sillares para consolidar la rampa de subida. Seguramente este muro tiene su origen en la Edad del Hierro y posteriormente fue reformado y mantenido a lo largo de los siglos para facilitar el acceso de los oficiantes y los fieles a lo más alto de peña.
0,640.- Llegamos a la ermita, de la que quedan sólo tres de las cuatro paredes en pie 30T x=588329 y=4728452. En parte está destrozada por la cantera que, desgraciadamente, en los años 70, arruinó parte de la peña. 
Ruinas de la ermita de San Quiriaco

También es muy posible que esta cantera se llevará por delante algún tipo de santuario rupestre prehistórico, como el que hay en otros santuarios, como, por ejemplo, el llamado también de San Quiriaco, en la peña de Etxauri. En este enlace tienes más información sobre este otro lugar de cultos antiguos:


Podemos acceder a lo más alto de la peña pero no es recomendable por su peligrosidad, ya que la cantera ha dejado un estrecho paso donde es fácil perder el equilibrio. De todas formas, si que podemos subir por encima de la ermita hasta la roca que se encuentra justo detrás de la misma, desde donde disfrutaremos de las panorámicas del entorno. Se llega a ver la presa del pantano de Alloz, Monjardín, la peña rocosa que se alza cerca de Salinas de Oro y muchas otras sierras. Más cercano, con una inconfundible forma cónica, está el monte Txapardia, donde hay un vértice geodésico.

Panorámica con el monte Txapardia en primer plano


Una curiosidad. Cerca de la ermita se levanta el menhir natural del que hemos hablado en la introducción de este yacimiento y que también pudo ser un elemento importante en la elección del lugar como santuario. Ente el monolito y la peña se puede ver el monte Txapardia. Quizás esta vista del monte entre las rocas del santuario sirvió como algún tipo de marcador astronómico relacionado con los cultos que aquí se realizaron. Por supuesto, todo esto son hipótesis difícilmente comprobables, pero que duda cabe que, si visitas este lugar tan especial y tienes un espíritu abierto al viaje de la imaginación, te vendrán a la cabeza posibles escenas de cultos a dioses antiguos, hoy perdidos, pero que influenciaron mucho a las vidas de las gentes que habitaron estos montes.

Vista de Txapardia desde el monolito


Km 0,880.- Tras esta inmersión en la espiritualidad de hace más de dos milenios, volvemos a bajar de la peña. En vez de volver por el mismo lugar podemos tomar el ancho camino de tierra que enseguida nos lleva a la carretera 30T x=588379 y=4728693, a la altura del kilómetro 2.
Km 1,460.- Sólo queda bajar por la carretera hasta el aparcamiento en un corto paseo de poco más de cinco minutos, rodeando la peña por su flanco norte. Ya junto al coche echaremos un último vistazo a la mole blancuzca de la peña. En lo más alto seguramente, un par de buitres planearan sobre la peña. Se ha llegado a pensar que en estos lugares rocosos usados como santuarios se pudieron exponer los cuerpos de los guerreros fallecidos en batalla para que los buitres, al consumir la carne muerta, llevaran el alma del caído a los dioses. Esta era una costumbre acreditada entre los celtíberos. Quizás, hace muchos siglos, otros buitres se llevaron el alma de guerreros vascones muertos en batalla, cuyos cadáveres se dejaron en lo más alto de la peña, cerca del cielo...

© Julio Asunción

20 de junio de 2019

CASTRO DE SANTA ÁGUEDA Arraiza


El castro de Santa Águeda se encuentra muy cerca de Arraiza, pequeño pueblo que se encuentra en la parte oeste de la Cuenca de Pamplona. El nombre le viene al castro de una antigua ermita dedicada a esta santa, de la que no queda actualmente ningún resto. El castro ocupa un cerro que se está a tan sólo 300 metros del pueblo, por lo que el acceso al mismo es muy sencillo. Al final el artículo tienes el enlace de la ruta que propongo para visitar el castro.
Fue descubierto el 10 de abril de 2016 por Juan Mari Txoperena, Miguel Echegaray y Zuriñe Iturri en el contexto del estudio del poblamiento protohistórico pirenaico a la llegada de los romanos.
Es un castro de medianas dimensiones. Parece que constaba, al menos, de dos recintos. El superior, el más visible, ocupa la cima del cerro, que está artificialmente amesetada. Esto mejoraba el aprovechamiento de la superficie para ubicar las casas del poblado protohistórico.Hoy no quedan restos de estas casas. Los taludes que rodean el cerro delimitan un espacio de tendencia ovalada, de casi media hectárea de extensión, 105 metros en su eje máximo por algo más de 40 en su eje corto.  La cima está coronada por una antena repetidora y por una casa moderna que afean y afectan al yacimiento.
No obstante, el castro de Santa Águeda conserva buena parte de su estructuración defensiva. La cima amesetada donde se encontraban las viviendas está protegida por los taludes que rodean el cerro. 

Uno de los terraplenes que protegen el castro 


Además bajo los terraplenes se esconde la muralla que completaba las defensas. De esta muralla podemos ver dos restos significativos. El primero es un tramo de un par de metros de muralla junto a la pista actual de acceso a la cima, además de varios sillares caidos en las proximidades. El segundo es un derrumbe de la muralla en el sector este del castro.

Derrumbe de la muralla en el sector este del castro de Santa Águeda

El segundo recinto se encuentra también en la ladera este del cerro. Allí vemos una gran superficie de ladera, de escasa inclinación, que actualmente está aprovechada como campo de cereal. Este segundo recinto está protegido por una serie de terraplenes que se suceden, escalonados, a diferentes niveles de altura, hacia el barranco que limita el recinto castreño.

Recinto secundario del castro de Santa Águeda


La ubicación del castro, como es habitual en estos poblados prerromanos fortificados, es estratégica. Se encuentra a tan sólo 600 metros del río Arga, muy cerca del paso que comunica la zona más occidental de la Cuenca de Pamplona con la Zona Media de Navarra. En la antigüedad este paso debió ser más utilizado que en la actualidad, ya que el Arga, como buena parte de los ríos, era una vía de comunicación importante, tal como acreditan los numerosos castros que se disponen, como el de Santa Águeda, en sus cercanías. De hecho, desde el cerro de Santa Águeda se tiene contacto visual con otros castros cercanos. El más destacable es el de Matxamendi, que es el cerro que se levanta a menos de dos kilómetros hacia el este. En el siguente enlace tienes más información sobre este otro castro:

Vista del Castro de Matxamendi desde el castro de Santa Águeda

Desde el castro de Santa Águeda se tienen unas excelentes panorámicas de la Cuenca de Pamplona y, también, una de las mejores vistas de la sierra de Sarbil, con los escarpes rocosos de más de un centenar de metros de altura que caen hacia las riberas del Arga.
En el siguente enlace tienes la localización y la información para visitar el castro de Santa Águeda:

RUTA CASTRO DE SANTA ÁGUEDA


En este enlace tienes la introducción de la ruta e información adicional sobre el castro:

- Castro de Santa Águeda

En esta ruta nos acercaremos desde el centro de Arraiza hasta el castro, en poco más de 10 minutos de caminata. Allí subiremos a lo alto del cerro, el lugar donde en su día estuvieron las viviendas del poblado. Tras disfrutar de las panorámicas, nos acercaremos al derrumbe de la muralla de la zona este del cerro. Desde allí podremos acceder al recinto secundario. Seguramente se uso como redil del ganado o, quizás, como una ampliación del poblado. Sólo futuras excavaciones arqueológicas podrán comprobarlo.

Distancia: 1,9 km
Desnivel máximo 16 m
Desnivel acumulado 16 m

- Mapa y soporte gps de la ruta

Km 0,00.- Dejamos el coche en la plaza principal de Arraiza 30T x=597645 y=4735676. Desde la plaza subimos hacia la iglesia.

Km 0,120.- Poco antes de llegar a la iglesia, sale a la derecha una pista de tierra que lleva al cementerio 30T x=597658 y=4735767. Seguimos por esta pista.
Pasamos junto al cementerio. Delante vemos ya el cerro donde está el castro. Es inconfundible por su forma amesetada y por la antena que lo corona en su parte occidental.

Km 0,510.- Llegamos al castro. Estamos junto al terraplén occidental y debajo de la antena. Seguramente, este tramo de la pista fue en su día un foso que antecedía al terraplén que oculta la muralla. La pista gira a la derecha para alcanzar su parte más alta. En el suelo podemos ver algunos sillares de la antigua muralla junto a algún bloque de obra moderno. A la derecha, a media altura del terraplén, podemos ver parte de la muralla que ha quedado al aire, probablemente, al acondicionar la pista de acceso 30T x=597519 y=4736140.


Sillares de la muralla asomando en el terraplén


Es posible que el camino, que hoy sigue la pista para acceder a la parte superior del cerro, siga el trazado de acceso primitivo al poblado protohistórico. A la derecha queda el terraplén de la muralla, lo que haría muy expuesto para cualquier atacante el intentar acceder al castro por aquí, ya que sería blanco fácil de los defensores.

Km 0,636.- Llegamos a la parte superior, la zona donde estuvieron las viviendas 30T x=597567 y=4736170. Hoy no está cultivado. El yacimiento no ha sido excavado. Es posible que, aunque sufriera hace décadas labores agrícolas, todavía conserve registro arqueológico. Aunque no ha quedado constancia de que al construir la antena o la casa aparecieran restos antiguos, lo cierto es que los descubridores del yacimiento encontraron un molino encuadrable cronológicamente en la Edad del Hierro.

Rampa de entrada y recinto superior del castro


Otro atractivo de la visita son las panorámicas. Desde aquí se aprecia el “embudo” que hace en su parte oriental la Cuenca de Pamplona y donde, el río Arga, se abre camino hacia la Zona Media de Navarra entre las montañas. El río se ve 120 metros más abajo, serpenteando, antes de encajarse en el paso. Etxauri, Bidaurreta, Ciriza, son sólo algunos de los pueblos que se divisan desde aquí. Mucho más cercano Arraiza, donde destaca el campanario de su iglesia. Hacia el este, el castro de Matxamendi, que corona un cerro cercano. Más lejos, la Higa de Monreal y la peña de Izaga cierran el horizonte.

Arraiza desde el castro de Santa Águeda

Volvemos a bajar por la pista. Antes de volver al pueblo, tomaremos un sendero poco transitado que avanza en su comienzo a los pies del terraplén sur del castro. En la parte este, a media altura del terraplén, encontramos un derrumbe de piedras de lo que fue la muralla del castro. Desde aquí podemos ver el ancho campo de cereal donde tuvo que estar el recinto secundario.

Este segundo recinto está delimitado por otro terraplén artificial. Ladera abajo se puede distinguir, al menos, un tercer terraplén defensivo.

Terraplenes defensivos del flanco este del castro


Sólo queda volver al pueblo por el mismo camino a Arraiza.

© Julio Asunción



Mapa y soporte GPS ruta al castro de Santa Águeda - Arraiza

- Castro Santa Águeda
- Soporte gps (track y waypoints de la ruta)
- Soporte gps en Wikiloc





© Julio Asunción

2 de junio de 2019

MENHIRES DE GORTASORO - Urbasa

Esta es una ruta muy cómoda, apta para hacer con niños. No llega a 5 kilómetros de longitud y el desnivel es escaso. No obstante, tiene el atractivo de que daremos un paseo por el corazón del Parque Natural de Urbasa, dejaremos vagar la mirada por los grandes rasos donde pastan caballos, ovejas y vacas y, también, conoceremos dos menhires que, como curiosidad, están prácticamente al lado uno del otro. La ruta puede completarse en hora y media incluyendo las paradas.
Distancia: 4,89 km
Desnivel: 40 m
Desnivel acumulado: 43 m
- Mapa y soporte gps de la ruta
Km 0,00.- Comenzamos la ruta en las casas que se encuentran a 500 metros al norte del Palacio de Urbasa 30T x=568191 y=4741418, en la Venta de Medinagusi. Hay sitios de sobra para dejar el coche. También hay un bar que nos vendrá de perlas para términar la ruta refrescándonos con una cerveza o reponiendo fuerzas con un bocata o un pincho. Cruzamos la carretera. Allí nace una una pista que, enseguida, se convierte en camino.
Uno de los postes que indican la ruta
Km 0,260.- A poco más de un centenar de metros de las casas encontramos un poste con indicaciones. Aquí que tener cuidado, ya que el camino marcado ya que hay una bifurcación de caminos 30T x=568353 y=4741598. Tenemos que seguir por un camino que sigue a la izquierda, entre dos grandes hayas. Unos postes con flechas azules y marcados en rojo y azul marcan el camino
Km 1,00.- A 10 minutos andando desde las casas están los menhires de Gortasoro 30T x=568565 y=4742159. Son las dos grandes piedras tumbadas, a la izquierda del camino, a unos 10 metros del mismo. Cerca hay un hito de ruta con el número 4.
Menhires de Gortasoro

Los dos menhires están alineados. Sólo están separados por cinco metros. Son de diferentes medidas. Uno es más estrecho y está acabado en punta.
El menhir más pequeño (3,15 m)


Aunque están catalogados por separado creo que hay la posibilidad de que fueran originariamente un sólo menhir de grandes dimensiones y que se hubiera partido. La alineación y el mismo grosor de los dos megalitos podrían ser indicios de esto. El menhir más estrecho mide 3,15 m de largo, por 62 cm de anchura máxima y por 54 cm de grosor. El otro, más grande, mide 3,65 m e largo, 1,10 m de ancho y tambíen 54 cm de grosor.

El más grande d elos menhires de Gortasoro (3,65 m)

De ser estos dos monolitos partes de un sólo menhir, estaríamos ante uno de los más grandes de Navarra, alcanzando casi los siete metros de longitud.
Si nuestro interés era tan sólo conocer los menhires, podemos desandar camino hasta el punto de inicio. Aquí propongo continuar la ruta para hacerla circular y seguir disfrutando de los rasos y las hayas de Urbasa.


   
Km 1,310.- Llegamos a un cruce de caminos 30T x=568394 y=4742363. A la izquierda, un sendero marcado en blanco y azul que baja. Lo desechamos. A la derecha sale otro sendero al lado de un gran haya. También lo desechamos. Seguimos recto por el camino que asciende levemente.
La pista pasa junto a una gran dolina que queda a la derecha. Las dolinas son sumideros naturales que toman forma de “embudos” en el terreno. Son propias de los paisajes kársticos y muy numerosas en el Parque Natural de Urbasa. Por ellas el agua de lluvia filtra hacia el interior de la tierra. Ese agua crea cuevas y vuelve a salir a la luz por nacederos a cotas de altura más bajas.
Km 2,160.- La pista que va girando hacia la izquierda, hacia el oeste, hasta llega a la carretera 30T x=567700 y=4742408. Aquí tenemos que seguir la carretera 120 metros a la izquierda, hasta llegar a la pista de entrada al aparcamiento de el Arenal 30T x=567673 y=4742283. Seguimos por aquí.
Cruzamos la explanada del aparcamiento, donde también hay una barbacoa para hacer fuego en los periodos en esta autorizado. Seguimos por una pista forestal que sale al final de la explanada, junto a unos paneles informativos.
Km 2,730.- Más adelante que tener cuidado para no despistarnos. Cuando la pista da un giro hacia la derecha hay que seguir recto para tomar el camino que está indicado con un poste con una flecha azul 30T x=567292 y=4742350.
Km 2,870.- Enseguida llegamos a la fuente de Basauntziturri 30T x=567155 y=4742308, una surgencia de agua que aparece entre una rocas. Junto a la fuente el camino gira hacia la izquierda.Visité el paraje al final de la primavera. Es posible que en pleno verano la fuente este seca.

Fuente de Basauntziturri

Km 3,660.- Salimos a a un prado salpicado de grandes hayas 30T x=567569 y=4741715. A lo largo de la ruta veremos ejemplares de haya espectaculares. Al contrario que en la selva de Irati, al no estar los árboles tan juntos, pueden crecer extendiendo su copa. Muchas hayas alcanzan más de 20 metros de altura.
Dejamos de seguir las marcas azules. En el prado vamos por el camino de la izquierda, hacia un bosque de pináceas, pasando junto a una de estas hermosas hayas.

Una de las grandes hayas que encontraremos en la ruta

Km 4,320.- El camino pasa junto a este pequeño bosque de alerces y vemos enseguida una borda 30T x=567984 y=4741314. Justo antes de llegar a la misma, sale a la izquierda un camino que nos va a llevar de nuevo al aparcamiento. Pero recomiendo, antes de tomarlo, continuar unos metros, ya que pasando la borda tenemos unas vistas amplísimas de los rasos de Urbasa 30T x=568073 y=4741194.
Km 4,890.- Bajamos por el camino de la borda y llegamos al bar y al aparcamiento. Seguro que la cerveza, o el bocata, sabe ahora mejor tras la caminata, tras las hayas, los menhires y las vistas.
Una recomendación. A la vuelta conviene pararse en el aparcamiento del Balcón de Pilatos. A cinco minutos del aparcamiento llegaremos a este balcón natural desde donde disfrutaremos de unas extraordinarias panorámicas.
Panorámica desde el Balcón de Pilatos
© Julio Asunción

17 de mayo de 2019

BURDINDOGI Ruta megalítica



Si quieres conocer los hayedos de Navarra no es necesario que vayas a Urbasa o a la selva de Irati, donde seguro que encontrarás más gente que en esta alternativa que te propongo. En esta ruta recorrerás un gran hayedo del Valle de Esteríbar. Andarás varios kilómetros entre miles de hayas, al tiempo que subes al Burdindogi, una de las cimas de primera categoría en Navarra. Conocerás también la ermita del Santo Cristo de Burdindogi y, además, dando contenido arqueológico a la ruta, dos monumentos megalíticos, un dolmen y un menhir.
Es una ruta muy recomendada en días de calor, ya que la mayor parte del tiempo iremos bajo la sombra de las hayas, que forman con sus copas una bonita cúpula verde sobre nuestras cabezas.
La ruta es fácil al principio. Luego se complica al internarnos en lo más profundo del bosque ya que los caminos no están bien marcados, por lo que recomiendo expresamente guiarse por el track para GPS o aplicación de móvil que adjunto a la ruta y que puedes bajártelo desde aquí:


Distancia: 11,9 Km.
Desnivel máximo: 525 m.
Desnivel acumulado: 653 m.

Km 0,00.- Dejamos el coche en el pequeño pueblo de Iragi, cerca de la iglesia y del fróntón 30T x=618472 y=4758378. Al norte del pueblo, siguiendo la calle principal, nace una pista de tierra que desciende hacia la regata Zagarraundika.

Km 3,360.- Seguimos esta pista. Tras atravesar la regata por un sencillo puente, dejamos a la derecha uno prado. Poco más adelante entramos en el hayedo. Cuando llevamos algo más de tres kilómetros desde el incio de la ruta, cuando la pista da un giro a la izquierda, hay que tomar una pista menos marcada que sigue recto 30T x=617584 y=4760817.

Pista de subida al Burdindogi entre las hayas

A continuación hay que poner atención. Unos metros más adelante hay un camino, no muy visible, a la izquierda. Hay que tomarlo para empezar la ascensión final a Burdindogi 30T x=617614 y=4760863.

En el tramo final de subida se pierde el camino. Por eso es importante guiarse por el GPS.

Km 4,950.- Llegamos a la ermita del Santo Cristo 30T x=617858 y=4761675. Es una ermita sencilla. Se puede ver su interior desde la puerta enrejada de la entrada. Junto al edificio de la ermita hay un pequeño refugio, bastante sucio y descuidado.

Ermita del Santo Cristo de Burdindogi


Tras visitar la ermita tendremos que guiarnos por el GPS, ya que no hay caminos claros.

Km 5,150.- Subiendo a la derecha, hacia el noreste, llegamos a la cima de Burdindogi (1,247 m), que se encuentra a tan sólo 190 metros de la ermita 30T x=617995 y=4761802. No tiene panorámicas, pues las hayas tapan las vistas.

Cima de Burdindogi

Seguidamente vamos a recorrer el cordal en dirección sureste para visitar otras dos cimas de menos importancia pero con mejores vistas.
Cordal de Leateko Gaina y Gotitean


Km 6,377.- Llegamos a Leateko Gaina, cima de tercera categoría y 1.204 m de altura. Está marcada con un hito de piedras 30T x=618662 y=4761036.
Muy cerca de la cima, a 30 metros al sureste, encontramos el mejor mirador de la ruta 30T x=618678 y=4761007. Se encuentra en un escarpe donde las hayas han dejado libre la panorámica hacia el este y el sur. Desde aquí tenemos una de las mejores vistas del embalse de Eugi. Este embalse es una de las fuentes de agua de boca de Pamplona. Desde este mirador, al borde del escarpe, aparece el embalse entre un mar de hayas, al fondo del valle. Eugi, el pueblo, junto a la lámina de agua. El horizonte lo cierra, hacia el oeste, muchas de las montañas de Navarra: Adi, Ori, Ortzanzurieta y, al fondo, los picos más altos, como la Mesa de los Tres Reyes, el Anie, ya en Francia, etc. Hacia el sur destacan la Higa de Monreal y la Peña de Izaga.

Mirador de Leateko Gaina. Al fondo del valle, el embalse de Eugi


Desde Leateko nos dirigimos hacia el suroeste, siguiendo el cordal. Tras bajar el collado que separa Leateko Gaina de nuestro siguiente objetivo llegamos a...
Km 7,360.- … la cima Goitean o Goitiko Gaina. También aquí las hayas dejan extender la mirada, si bien no tanto como desde el anterior mirador. La cima está señalada con un buzón montañero 30T x=618373 y=4760517.

Buzón de Goitean


Seguimos sin camino entre las hayas. A 160 metros de la cima de Goitean y a 255º (WSW) encontramos el dolmen de Goitean 30T x=618223 y=4760472. Está junto a una surgencia rocosa que se abre paso entre las hayas y que permite también tener vistas lejanas. Es un dolmen pequeño pero bastante bien conservado. Así, podemos ver su cámara funeraria y las piedras que forman el túmulo y que rodean esta.

Dolmen Goitean


Km 7,650.- Muy cerca está el último objetivo de la ruta. A 80 metros del dolmen y en dirección SSE (161º) está el menhir Goitean 30T x=617957 y=4760405. Está tumbado. Mide 3,60 metros de largo, 1,50 de anchura máxima y 20 cm de grosor. Fue descubierto por Íñigo Txintxurreta en 2009.

Menhir Goitean


La curiosa acumulación de rocas que hay junto al dolmen, que crea un lugar totalmente diferenciado dentro del bosque, y la cercanía del menhir, hace pensar que este enclave fue muy especial para los que habitaron estos montes hace más de 3.000 años. Seguramente fue un lugar sagrado para ellos.

Km 8,740.- Tras visitar este “templo” de piedra, cuyas columnas son las hayas que nos rodean, comenzamos el regreso. Para ello empezaremos a descender acusadamente, sin camino marcado, hacia el oeste. Después de recorrer 300 metros llegaremos a un sendero que habremos de continuar hacia la izquierda 30T x=617957 y=4760405. Sin dejar este camino vamos a llegar de nuevo a la pista con la que nos aproximamos al monte y que lleva al pueblo 30T x=617440 y=4760472. Seguimos bajando de cota de altura rápidamente.

Km 11,890.- Siguiendo la pista hacia la izquierda, en descenso mucho más suave ahora, volvemos a Iragi. Las hayas nos seguirán acompañando todavía un buen rato. ¿Cuantos monumentos megalíticos sin descubrir esconde todavía el bosque? ¿Cómo percibían los pobladores prehistóricos este mar verde que trepa hasta las cumbres? Son preguntas sin respuesta, pero que puede que nos las hagamos tras esta inmersión en el hayedo navarro, siempre misterioso.

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Historiador y guía turístico. Autor de "Guía arqueológica de Navarra", "8 planes originales para conocer Navarra", "Tesoros del arte y de la historia de Navarra" y coautor de "Cuando las cosas hablan". Colaborador de las revistas "Conocer Navarra" y "Pyrenaica". Youtuber con más de 1.400 vídeos de contenido cultural. He publicado más de 300 rutas senderistas en la red con más de 2.700 kilómetros de recorridos.