19 de abril de 2020

CASTRO MURU. Turrillas, Izagaondoa

El castro de Muru es el más interesante de Izagaondoa. Se encuentra junto a Turrillas, uno de los pequeños pueblos que se ubican a la sombra de uno de los montes más emblemáticos de Navarra, la Peña de Izaga, montaña que da nombre al valle. 



El castro de Muru es un castro de mediano tamaño. Alcanza casi las 2 hectáreas de extensión (18000 metros) . 
Este poblado fortificado de la Edad del Hierro se encuentra ubicado en un espolón de monte, con gran parte de su perímetro defendido de manera natural por laderas escarpadas. 


Castro Muru con la señalización de estructuras y ruta de entrada original

El acceso, más sencillo es por su flanco sureste. Esta parte estaba especialmente protegida mediante una gran muralla. Es una de las muestras más impresionantes de los sistemas defensivos de los castros de Navarra. 


Muralla del castro de Muru

La entrada al interior del recinto fortificado se encontraba en el extremo norte. Todavía se conserva lo que debió ser la rampa de acceso. Aquí se llegaba rodeando el castro por su flanco oeste y norte.

La zona habitacional del castro estaba dividida en dos recintos. Puede ser que tuvieran diferente uso, siendo habitualmente al superior el dedicado a las viviendas y el inferior actividades agropecuarias. Este recinto secundario quizás fue usado como redil del ganado. Estos recintos estaban separados pon un muro o muralla interior del que todavía quedan restos visibles. Como suele ser habitual en los castros de la Edad del Hierro, el dominio visual del entorno era importante. 

Recinto secundario. A la izquierda muralla de separación con el recinto principal o superior


Desde el castro de Muru se controlaba el corredor que comunica el valle de Izagaondoa con la cuenca de Lumbier. 

Panorámica del valle de Izagaondoa desde el castro de Muru


Para visitar el castro se puede dejar el coche en Turrillas o en su cementerio que está un poco apartado del pueblo. Desde el cementerio se tiene una excelente vista del cerro donde se levanta el castro. Una pista nos lleva hasta lo alto del espolón de monte y la zona donde en su día debió de existir un foso del que hoy prácticamente no queda huella tras haber sido colmatado. Sólo se aprecia una pequeña depresión en el terreno. 


Lo más impresionante  de la visita al castro de Muru es, sin duda, la muralla. Todavía conserva varios metros anchura y decenas de metros de recorrido, aunque en su parte noreste a sido desmontada por los trabajos agrícolas. 
También podemos apreciar los dos recintos del castro, el muro que los separaba. 

Rodeando el castro por su zona más meridional podemos seguir el recorrido que muy probablemente había que hacer para llegar a la entrada principal exponiendose los atacantes a la clara ventaja de los defensores.

Rampa de entrada al castro de Muru


En el siguiente enlace puedes descargarte el track que puedes seguir para visitar el castro. Están también los waypoints con los puntos más interesantes para la correcta interpretación de los elementos estructurales de este poblado fortificado que estuvo habitado hace más de 2000 años. También tienes el mapa con la ruta.


Ruta al castro de Muru desde el cementerio de Turrillas

Y si te interesa el mundo de los pueblos prerromanos seguramente te guste mi libro Pueblos guerreros de Navarra donde encontrarás información y rutas para visitar varias decenas de Castro de la Edad de Hierro.

Bibliografía:

Javier Armendáriz Martija: De aldeas a ciudades. El poblamiento durante el primer milenio a.C. en Navarra. Gobierno de Navarra, Departamento de Cultura y Turismo, Institución Príncipe de Viana, 2008. Trabajos de arqueología navarra. Monografías arqueológicas; 2.



© Julio Asunción

17 de abril de 2020

NUEVO MENHIR EN VILLATUERTA. Menhir Reobelza

En este post quiero dar noticia del descubrimiento de un interesantísimo menhir en la ladera oeste del monte Esquinza. Está en el término municipal de Villatuerta, a unos metros de la muga con el término municipal de Cirauqui.


 


El descubridor del menhir fue Pantxo Zuazu Pina. Mientras hacía una excursión en la zona el 29 de diciembre de 2019, quedó sorprendido por la rareza del monolito. Se puso en contacto conmigo para que lo  examinará. Comprobé que no estaba el catálogo de monumentos megalíticos de Navarra y el 30 de enero de 2020 me acerque a verlo. 

Es uno de los menhires más curiosos e interesantes de Navarra, ya que está artificialmente grabado con líneas diagonales más o menos paralelas. Esto lo singulariza de la mayoría de los menhires de Navarra.


Es raro encontrar en estos milenarios megalitos algún tipo de grabado. Entre los escasos monolitos de Navarra que muestran grabados podemos citar como ejemplos el menhir de oiangibela o la Piedra de Roldán, también tratados en este blog. Aunque, sin duda, el más importante es el menhir de Soalar, en el que se representó esquemáticamente un guerrero.



No sabemos cuál era el significado o la finalidad de estos grabados lineales.  ¿Pueden tener que ver con algún tipo de calendario o contabilidad relacionada con el ciclo estacional anual, cuyo conocimiento era tan importante en estas sociedades agropecuarias? ¿Puede que tengan una finalidad ritual o simbólica que hoy se nos escapa? Son incógnitas que, por el momento, quedan lejos de ser desvaladas.

He llamado a este monolito menhir Reobelza, debido a que así aparece denominado en la cartografía el paraje donde se encuentra. 

Está partido en dos, mide un total de 170 cm de longitud (114 cm la piedra más grande), 52 cm de anchura máxima y 13 cm de grosor. Se encuentra junto a un campo de cultivo. Está tumbado y, con toda probabilidad, desplazado de su lugar original. 

Hay que recordar que este no es el único monumento megalítico del monte Esquinza. Hay otros menhires catalogados en este monte, si bien el menhir Reobelza es el más interesante. En el mapa tienes la localización de menhir. También te facilito las coordenadas por si quieres acercarte a verlo. Aunque se encuentra en el término municipal de Villatuerta, la ruta más fácil para llegar a este monumento megalítico parte de Lorca.


Coordenadas GPS: 
42,64782ºN 1,92538ºW 
UTM 588089 4722266

Por supuesto, hay que tratar al menhir con el respeto y cuidado que merece todo nuestro patrimonio arqueológico. Estos monolitos son huellas que, a través de los siglos, nos han dejado los antiguos habitantes de estas tierras.

9 de abril de 2020

NUEVO MENHIR EN MENDIGORRIA

En este post quiero dar noticia del descubrimiento de un nuevo menhir o monolito que no me consta que esté registrado en el catálogo de monumentos megalíticos de Navarra. Lo encontré en marzo de 2020 cuando hacía una ruta a las Peñas de Gorriti y a la ermita de Santiago desde Mendigorría. El menhir se encuentra junto al camino que sube al Alto de las Canteras y a las Peñas de Gorriti. Coordenadas de localización: 42,63167ºN 1,81985ºW.





Tiene 272 cm de largo, 35 de ancho, y 30 de grosor.

Menhir de Mendigorría
Es muy probable que el menhir fuera más grande y que se hubiera partido, ya que a un par de metros del mismo se encuentra otra piedra que bien podría ser parte del menhir, ya que coincide el tipo de piedra y el grosor. Esta piedra mide 82 cm. de largo, lo que haría que el menhir superara los 3 metros de largo.

Parte del menhir que se encuentra separada de la piedra principal

Desde el paraje donde se encuentra el monolito se llega a ver Mendigorría. 

Menhir. Al fondo Mendigorría

En la cara superior del menhir se pueden apreciar algunas líneas que pueden hacer sido grabadas artificialmente. De ser así este monolito pasaría a integrar la corta nómina de menhires grabados encontrados en Navarra, grupo en el cual es emblemático el menhir de Soalar en el cual, de manera muy esquemática, se representó un guerrero. Otro ejemplo lo tenemos en el menhir de oiangibela  del cual ya traté en este blog. 
Paraje donde se encuentra el menhir. A la derecha y al fondo Mendigorría

El menhir parece claramente desplazado de su lugar original, seguramente debido a las labores agrícolas de los campos del entorno. 
Como he comentado en las líneas anteriores no me consta que esté menhir esté catalogado ni haya ninguna referencia anterior al mismo, pero si tienes alguna noticia al respecto, te agradecería que la dejarás en los comentarios. 
Y si te interesa la arqueología y el megalitismo, puedes bucear en las páginas de este blog donde encontrarás muchos más yacimientos arqueológicos y rutas que te llevarán a conocerlos.

© Julio Asunción

7 de abril de 2020

CASTRO DE SANTA MARINA Ayesa



Las ruinas de la ermita de Santa Marina se encuentran a 700 metros de la localidad navarra de Ayesa, sobre un espolón de monte que se levanta sobre el pueblo. Al lugar se llega en unos 15 minutos caminando desde el pueblo, por una cómoda pista. Allí, sin esperarlo, cuando hacía una ruta para subir a la cima de Santa Ágata, encontré un castro que no me consta que esté catalogado.
Tras haber visitado casi 200 castros de la Edad del Hierro en Navarra y haber publicado el libro Pueblos guerreros de Navarra. Guía arqueológica de los castros vascones, celtíberos y berones de la Edad del Hierro, donde hago un repaso a algunos de los castros más importantes de Navarra, me son familiares los elementos que caracterizan estos poblados fortificados de hace más de 2.000 años. Es cierto que harían falta excavaciones o una prospección para confirmar de manera definitiva la antigüedad de este yacimiento arqueológico, pero creo que aquí se dan indicios más que suficientes para reconocer uno de estos poblados fortificados de la Edad del Hierro.
Localización del castro de Santa Marina. Coordenadas 42,57085º N 1,42491ºW

Las ruinas de la ermita dedicada a Santa Marina todavía se pueden ver en el lugar. Por eso creo que el nombre más adecuado para este castro es el de Castro de Santa Marina.
Ruinas de la ermita de Santa Marina en Ayesa

El poblado protohistórico aprovechaba perfectamente las posibilidades defensivas que otorgaba el espolón de monte donde se encuentra para facilitar la defensa de sus habitantes ante agresiones exteriores. Estaba protegido perfectamente de manera natural por los fuertes desniveles del terreno en los flancos este, oeste y sur.
En el flanco norte, el más accesible, donde el espolón donde se encuentra el castro se une al monte, se concentraron las principales defensas. Son la huella y el mejor indicio de la existencia en este lugar de un poblado fortificado de la Edad de Hierro.
Junto a la actual pista que pasa junto al poblado, por la que accedemos al mismo, podemos ver el foso que lo protegía. Se encontraba delante de la muralla. Esta ha quedado fosilizada en el terreno en el terraplén sobre el que se levanta las ruinas de la ermita. Con toda probabilidad, la misma ermita fue construida con sillares de la antigua muralla protohistórica que habría sido desmontada en los siglos posteriores.
Foso del castro de Santa Marina de Ayesa

También podemos ver muchos sillares de la antigua muralla que cerraba el acceso al castro en el interior del foso.
Sillares de la muralla del castro de Santa Marina

Es posible que el castro estuviera protegido por un doble foso. El segundo foso podría haber estado en lo que hoy es la pista que pasa delante del castro. Posteriormente este foso habría sido colmatado con la construcción de la pista. Esto sólo podría comprobarse mediante excavación arqueológica.
Pista que pasa junto al castro de Santa Marina. Quizás aquí hubo un segundo foso.

El interior del castro de Santa Marina puede recorrerse con alguna dificultad debido a la vegetación que lo cubre buena parte de su extensión. No obstante, podemos ver como la superficie de cerro fue aterrazada en, al menos, dos recintos. El primero sería el espacio abierto o pequeña pradera que se abre junto a las actuales ruinas de la ermita. Entre este primer recinto y el segundo, que se encuentra a una cota de altura algo más baja, se puede apreciar un terraplén y sillares, que podían ser de una segunda muralla, o más probablemente de un muro de contención de tierras para el aterrazamiento de las superficies de habitación para la mejor y más fácil ubicación de las viviendas.
Terraplén y sillares de separación entre los dos recintos del castro de Santa Marina

Un pequeño sendero se abre camino entre la vegetación y nos lleva hasta el borde del precipicio que defendía el castro por el sur.
Podemos ver como por este flanco el poblado protohistórico era absolutamente inexpugnable. También, desde el borde del precipicio, podemos observar la ubicación estratégica que tenía este castro. Controla perfectamente el Valle de Aibar y tiene una excelente comunicación visual con otros castros del valle, como por ejemplo el castro de Eusi, que se encuentra a la salida del valle en dirección a Tafalla, o el más cercano castro de Santa Criz, que posteriormente se convertiría en una de las ciudades romanas más importantes de Navarra, la antigua Nemanturisa. Seguramente Nemanturisa pasaría a ser en tiempos romanos el lugar donde se concentraría la población de los castros cercanos, incluyendo la del castro de Santa Marina de Ayesa.
Panorámica desde el castro de Santa Marina de Ayesa. Al fondo Eslava.

Otro dato parece confirmar la existencia en el lugar del castro de la Edad del Hierro. En la Enciclopedia de Navarra se menciona, según una descripción del año 1802, que aquí habría existido un castillo. Las ruinas que hoy podemos ver no se corresponden con las de un castillo medieval. Pudo ser que se reaprovecharan las estructuras defensivas en la Edad Media, como ocurre en otros castros de la Edad del Hierro. Igualmente, muchos castros de Navarra se llaman “El Castillo” o “El Castillar”, haciendo referencia a las estructuras fortificadas existentes que, erróneamente, eran identificadas como medievales o de “tiempos de moros”. En realidad eran murallas y estructuras defensivas de la Edad del Hierro.
Podemos visitar el castro sin dificultad. Veremos el foso, el terraplén de la muralla, las ruinas de la ermita medieval y unas excelentes panorámicas. Un buen plan para viajar al pasado en un cómodo y corto paseo desde Ayesa. Esta localidad tiene, en el castro de Ayesa, su patrimonio más antiguo.


2 de marzo de 2020

CASTRO DE ARAMBERO Pueyo


El Castro de Arambero se encuentra junto a Pueyo, localidad navarra situada a 29 kilómetros de Pamplona. Este poblado fortificado de la Edad del Hierro está sobre un cerro que se eleva 30 metros sobre el valle del río Cidacos, entre la piscina municipal y la autovía que comunica Pamplona con el sur de Navarra. Su ubicación es estratégica, pues controla precisamente el corredor natural del río Cidacos, que une el sur de Navarra con la Cuenca de Pamplona atravesando la Zona Media de Navarra.

 


No es un castro muy grande. No llega a la hectárea de extensión (7.150 m²). Fue descubierto por Javier Armendáriz Martija. Estuvo habitado durante el primer milenio a.C.

El castro de Arambero tiene como defensa natural el desnivel del cerro en todos sus flancos. Además, se encuentra en la confluencia del río Cidacos con el arroyo de la Majada. Esto no sólo facilitaba el aprovisionamiento de agua. Arroyo y río actuaban como fosos en los sectores occidental y meridional del castro. 

El castro también estuvo rodeado de una muralla. Hoy ha quedado fosilizada en el terreno en forma de un gran terraplén que se extiende en todo el perímetro del poblado. Este terraplén es especialmente destacado en el flanco norte del castro. Allí asoman numerosos sillares entre la tierra que actualmente cubre la muralla. 


Muralla norte del castro de Arambero

  
También en la zona norte, a los pies de la muralla, se aprecian los restos de un gran foso. Hoy está vallado para guardar animales, a modo de redil de ganado. La muralla y el foso crean un desnivel que supera los 10 metros. La combinación de foso y muralla creaba una fuerte defensa del flanco norte, que, en su día, debía ser el más accesible. Hoy, en cambio, es más fácil acceder al cerro del castro desde el sur, seguramente debido a que se han desmontado buena parte de las defensas protohistóricas por las labores de acondicionamiento agrícola del terreno. 

RUTA AL CASTRO DE ARAMBERO

Distancia: 3 km.
Desnivel máximo: 30 m.
Desnvel acumulado: 38 m.

En el siguiente enlace tienes la localización y el track para seguir la ruta que propongo para visitar este castro de la Edad del Hierro:

Dejamos el coche nada más cruzar el puente sobre el Cidacos, en la calle Arambero (Km 0,00 30T  x=610868  y=4714088). Alli hay colocados varios hitos kilométricos de los que antiguamente señalizaban las carreteras.


Inicio ruta castro Arambero con los curiosos hitos kilométricos

  
Pasaremos junto a la piscina municipal y, enseguida, tras cruzar por un pequeño puente el arroyo de la Majada, llegaremos al cerro donde está el castro de Arambero. Antes de subir a la parte superior del mismo vamos a rodear el castro para ver sus defensas. 

Recorremos el flanco occidental del castro. Veremos en algunos puntos sillares de la antigua muralla de la Edad del Hierro que han sido reaprovechados para construir muros por los agricultures. 


Sillares de la muralla del castro reaprovechados por los agricultores


  
Llegaremos a la parte más septentrional del castro. Allí está el foso y el terraplén de la muralla norte (km 0,550  30T  x=610834  y=4714441). No podremos recorrer el foso ya que actualmente es usado como redil de ganado. 


Foso, terraplén de la muralla del castro y sillares de la muralla reaprovechados


  
Como por aquí no podemos cruzar al flanco oriental del castro, continuaremos la pista y nos acercaremos a la ermita de San Quirico y Santa Julita (km 1,2  30T  x=610844  y=4714729). Las ermitas con advocación a San Quirico o Quiriaco muchas veces esconden antiguos templos o santuarios paganos. He aquí dos ejemplos:


Armendáriz cree posible que, en el lugar donde hoy está la ermita, pudiera haber existido con anterioridad un santuario pagano que posteriormente se cristianizaría con el ermita.


Ermita de San Quirico y Santa Julita


  
Cuando visité la ermita me llamaron la atención unos sillares que apenas sobresalían de la tierra, a un par de metros de la pared oeste de la ermita. ¿Podrían ser de una construcción anterior? ¿Quizás del tiempo del castro de Arambero? Imposible saber sin que el lugar sea excavado.


Alineación de sillares de una posible construcción anterior a la ermita


  
Desde la ermita, rodeando campos de labor, nos acercamos al flanco oriental del castro. Allí es también perfectamente visible el terraplén defensivo. En un punto, ya cercado al flanco sur, cerca de la base del terraplén, asoman los sillares de la muralla.


Terraplén oriental. En primer plano asoman los sillares de la muralla



Volvemos a la zona sur del castro (km 2,1 30T  x=610976  y=4714250). Un pequeño sendero, de bastante pendiente, nos lleva a la parte superior del poblado. Al comienzo de este sendero, en la parte más baja del terraplén, hay unas grandes rocas, También pudieron formar parte de la muralla en este sector.

La parte superior del cerro está amesetada artificialmente para crear una plataforma óptima para la construcción de las casas o cabañas del poblado protohistórico. Hoy no quedan nada de la mismas. Sólo encontré un simpático burro con el que compartí mi almuerzo.


Zona superior (antigua zona de habitación) del castro de Arambero

Podemos acercarnos a la parte norte del cerro. Allí veremos muchos sillares que sobresalen del terraplén de la potente muralla y temdremos una nueva vista del foso (km 2,3  30T  x=610898  y=4714431)

Desde lo alto del cerro se tiene una buena panorámica de Pueyo y del estrecho paso que comunicaba sur y norte de Navarra, hoy atravesado por la carretera, la autovía y el río Cidacos.

Bibliografía:

Javier Armendáriz Martija: De aldeas a ciudades. El poblamiento durante el primer milenio a.C. en Navarra. Gobierno de Navarra, Departamento de Cultura y Turismo, Institución Príncipe de Viana, 2008. Trabajos de arqueología navarra. Monografías arqueológicas; 2.

Si te ha gustado la ruta, quizás te interese el libro Pueblos guerreros de Navarra, donde podrás conocer los castros más importantes de Navarra.

 


© Julio Asunción

26 de febrero de 2020

CASTRO DE INDUSI Lerga

Castro de Indusi desde el Alto del Burlón

El castro de Indusi, también llamado de Murubitarte, se encuentra en el puerto de Lerga, que comunica este pueblo con San Martín de Unx. Este puerto fue un lugar estratégico en la antigüedad, ya que comunicaba Tafalla y la Plana de Olite con la zona oriental de lo que hoy es Navarra y con el val de Aibar, donde estaba la importante ciudad romana de Santa Criz (seguramente la Nemanturisa romana, en el municipio de Eslava).

El castro de Indusi es uno más de los descubiertos por Javier Armendáriz Martija.

Es un castro pequeño. Tiene 5250 m². Pero se puede apreciar fácilmente su estructura defensiva. Este poblado fortificado de la Edad del Hierro ocupa la cima la zona superior del monte Indusi.
Todavía se aprecia el gran terraplén que cubre la muralla. En algunos puntos, como en la zona suroriental. Podemos ver bastantes sillares de la muralla. Armendáriz cree que en esta zona suroriental debió existir una torre que protegía la entrada principal del poblado protohistórico.

 

Pero lo que mejor se conserva del castro es el foso que recorría prácticamente todo su perímetro. El foso se indentifica perfectamente a los pies del terraplén de la muralla. Aunque en algunos puntos está en parte colmatado por los derrubios provenientes de la muralla, todavía podemos ver tramos de varios metros de anchura y profundidad.


Foso del castro de Indusi


Se encontraron fragmentos de cerámica manufacturada y celtibérica, además de molinos de mano.

En la parte superior no se aprecian restos de las casas o cabañas que albergaban a los habitantes de este poblado hace más de 2000 años. Si se aprecia que esta zona superior del monte fue nivelada artificialmente para facilitar la construcción de las casas.

El control visual del territorio, como es habitual en los castros de la Edad del Hierro, es amplísimo. Especialmente hacia el este. Podemos contemplar todo el valle, con Lerga en primer plano. Este valle es un pasillo que lleva hacia Sanguesa y hacia tierras aragonesas. Según Armendáriz, para paliar la menor visibilidad hacia el oeste, seguramente existió un puesto de vigilancia en los montes que cierran la panorámica en esta dirección.


Panorámica desde el castro de Indusi



Ruta al castro de Indusi

Aparcaremos el coche nada más pasar el puerto en dirección a Lerga, en la primera curva cerrada a la izquierda, a la altura del kilómetro 50,900 de la NA 132, (km 0,00 30T x=621391 y=4712505), sale una pista a la derecha de la carretera donde podemos dejar el coche. El castro se encuentra en el cerro que está junto al lugar de aparcamiento.

La ruta completa se puede hacer en un par de horas.

Distancia: 3 km.
Desnivel máximo: 67 m.
Desnivel acumulado: 112 m.

Puedes seguir la ruta sin problemas con mapa y el track para GPS que tienes en el siguiente enlace. Acompaño el track con los waypoints de todos los puntos de interés que detallo en las líneas siguientes.

- MAPA Y TRACK PARA GPS DE LA RUTA AL CASTRO DE INDUSI

Desde el aparcamiento subiremos al cerro donde se encuentra el castro. No tardaremos más de 10 minutos. Empezaremos la visita al castro en la zona suroriental (30T x=621536 y=4712694). Allí podemos ver bastantes sillares de la muralla junto al terraplén.


Terraplén y sillares de la muralla del castro de Indusi


Seguidamente rodearemos el castro. Mientras lo hacemos tendremos unas magníficas vistas de Lerga y del valle de Indusi.

En la zona norte es donde mejor está conservado el foso (Km 1,00 30T x=621511 y=4712851). Recorreremos el foso.


Otra vista del foso del castro


Luego ascenderemos a su parte superior, hoy ocupado por las carrascas, pero que, en su día, fue donde se ubicaron las casas del castro. Identifiqué una estructura circular de piedras de difícil adscripción cronológica (30T x=621532 y=4712743).

Si nos asomamos al flanco norte (30T x=621510 y=4712826), podremos apreciar la fuerte defensa que ofrecía el terraplén de la muralla combinado con el foso.

Bajando de nuevo hacia el aparcamiento, encontré los restos de una pequeña cantera (Km 1,5 30T x=621496 y=4712659). Esta cantera no fue nombrada por Armendáriz en su estudio, pero cabe la posibilidad que hubiera sido usada cuando el castro estuvo habitado. Cerca de la cantera había una acumulación de piedras importante. Quizás corresponden a una defensa avanzada del castro sobre el que pudo ser camino de subida al mismo.


Posible cantera del castro de Indusi


Por último, podemos alargar un poco la ruta. Desde el aparcamiento subiremos al Alto del Burlón, que es el monte que se encuentra al suroeste del castro de Insusi (Km 2,4 30T x=621195 y=4712257). No tardaremos más de 20 minutos desde el aparcamiento. Desde allí tendremos una excelente vista en conjunto del cerro que albergó el poblado protohistórico y apreciaremos su situación estratégica justo a la salida del valle del Indusi en dirección a Tafalla.

Bibliografía:

Javier Armendáriz Martija: De aldeas a ciudades. El poblamiento durante el primer milenio a.C. en Navarra. Gobierno de Navarra, Departamento de Cultura y Turismo, Institución Príncipe de Viana, 2008. Trabajos de arqueología navarra. Monografías arqueológicas; 2.

Si te ha gustado la ruta, quizás te interese el libro Pueblos guerreros de Navarra, donde podrás conocer los castros más importantes de Navarra.



© Julio Asunción

17 de febrero de 2020

RUTA MEGALÍTICA EN BERTIZARANA Y ASCENSIÓN A OTEITZOIANA

Panorámica desde Oteitzoiana


En esta ruta nos vamos sumergir de lleno en la prehistoria de Bertizarana. Visitaremos más de media docena de dólmenes, al tiempo que ascenderemos a uno de los montes mas interesantes de la zona, el Oteitzoiana. Desde esta cima disfrutaremos de excelentes panorámicas de los montes y tierras del norte de Navarra.



La ruta es bastante exigente, ya que durante un buen rato tendremos que subir rampas del más del 15 % de desnivel. Además, en el tramo de bajada, el camino no está bien marcado por lo que es imprescindible seguir el track para GPS que adjunto a la ruta. La vegetación, en la vuelta, nos va a dificultar el avance en numerosas ocasiones. También podemos optar por bajar por el mismo sitio, si bien en este caso nos perderemos varios de los monumentos megalíticos que se visitan en la ruta.
Debido a todo esto y al desnivel, la ruta no es recomendable para niños.
Las coordenadas son en datum ETRS89.
Distancia: 11 km.
Desnivel máximo: 529 m.
Desnivel acumulado: 629 m.
La ruta parte desde Narbarte (Km 0,00 30T x=611638 y=4776582). Podemos dejar el coche cerca de la iglesia. Desde la plaza de la Iglesia tenemos que coger la calle que, cruzando la carretera, pasa junto a una bonita fuente.

Fuente y calle donde se inicia la ruta


Esta calle nos lleva fuera del pueblo y nos aproxima al monte que vamos a subir.
Enseguida empezaremos el continuado ascenso por la ladera de Oteitzoiana que es el monte que cierra el valle por el norte (Km 0,468 30T x=611543 y=4777010) .
Tras 45 minutos de continua subida por buena senda dejamos atrás el bosque de roble americano que cubre la ladera (Km 1,7 30T x=611339 y=4777760). Desde aquí el desnivel se suaviza. Llegamos a unos amplios prados desde donde tenemos una buena vista de los dos picos que vamos a subir, el Oteitzoiana a la izquierda y el Meateko Kaskoa a la derecha.
El Oteitzoiana al fondo




Seguimos subiendo hasta el collado de Meate, que separa los dos montes. En el mismo collado encontramos el primero de los dólmenes de la ruta (Km 2,8 30T x=610657 y=4778449). Todavía conserva parte del túmulo y varias de las losas de la cámara funeraria.
Dolmen de Meate





Desde el collado emprendemos la subida hacia la cima de Oteitzoiana, también conocido como Otexon. Llama la atención su cresta rocosa que contrasta fuertemente con las formas suaves de Meateko Kaskoa. Al emprender la subida nos encontrarmos un búnker de la Línea P. Es uno de los miles que mandó construir Franco ante la posibilidad de un ataque de los aliados desde Francia tras acabar la II Guerra Mundial (Km 3,068 30T x=610518 y=4778396).
Entrada del búnker del collado de Meate

Desde el collado tardaremos unos 20 minutos en llegar al vértice geodésico que señala el punto más alto de Oteitzoiana (Km 3,850 30T x=610272 y=4778349). Es cima de primera categoría en Navarra y puntuable para el concurso de los 100 montes.
Cima de Oteitzoiana

Desde los 685 metros de altura de la cima, las vistas son extraordinarias. Destacan, hacia el este, el Hautza, el Legate y el Alkurruntz. Hacia el sur los montes que separan Bertiz y Baztán de la Cuenca de Pamplona (Saioa, Okilin, Abartán, etc). Hacia el oeste, imponente, el Mendaur. Y cerca, abajo, en el valle, la población de Sumbilla, arropada entre tanto gigante.



Panorámica este desde el Oteitzoiana. En primer plano Meateko Kaskoa

Tras disfrutar de las panorámicas procederemos a bajar en dirección oeste hasta el segundo dolmen (Km 4,2 30T x=610097 y=4778282). No se conserva mucho del mismo, por lo que también podemos saltarnos este dolmen y volver al collado por el mismo sitio por donde hemos venido.
Dolmen en la ladera oeste de Oteitzoiana

Una vez de vuelta en el collado procedemos a subir al Meateko Kaskoa. La cima de este monte de 3ª categoría está señalada mediante un hito de piedras (Km 5,8 30T x=611067 y=4778627).
Cima de Meateko Kascoa. Al fondo el Mendaur y, a la izquierda, Oteitzoiana

A partir de aquí el camino no es tan fácil, ya que la vegetación ha cerrado los senderos. Por lo que para los que no quieran pelearse con la vegetación para avanzar es mejor que vuelvan por el mismo camino. Además, aquí predominan las aulagas, cuyo tacto punzante no es precisamente muy agradable. No es mala idea llevar polainas para evitar los pinchazos (yo no lleve y sufrí más un arañazo). Pero merecerá la pena el esfuerzo. Todavía nos quedan varios dólmenes que visitar. En el siguiente enlace tienes la continuación de la ruta.
© Julio Asunción

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